Ayer tuvimos que aprender a perder. La pregunta que queda es: ¿Sabemos ganar?. Porque, de todos modos, ¿Contra quién perdimos?, ¿Acaso con nuestro contrincante?; definitivamente no, perdimos contra nosotros mismos. Este es el nivel al que nadie quiere enfrentarse, lo más oscuro de nuestra personalidad. Cobra sentido entonces aquello de que el triunfo sobre uno mismo es el único triunfo meritorio. Los que nos han vencido lo hicieron porque en primer lugar han vencido sobre si mismos; sobre sus miedos, inseguridades y falsos orgullos. Es por esto que el Shiai se enmarca en el esquema de aprendizaje del Judo. Por lo tanto, mediocre no es el que pierde... mediocre es el que no aprende.
"Cuando ganes, hazlo con humildad... cuando pierdas, hazlo con grandeza"
El Sensei.
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